El principio fundamental del Taichi (taijiquan) es la suavidad – el practicante debe moverse de manera natural, relajada, suelta y fluída. Al ejercitar el Taijiquan no hay ejercicios de fuerza, rapidez o endurecimiento, como las pruebas de rompimiento (tameshiwari) usuales en diversos deportes de combate. Por el contrario, se exige que los movimientos se efectúen con un mínimo de fuerza. A diferencia de muchas otras artes marciales, el Taijiquan se ejercita en forma lenta, para poder aplicar las técnicas de la manera más correcta posible. Algunos estilos o formas del Taichi se practican en forma más rápida, o bien incluyen determinados movimientos aislados muy rápidos y explosivos.
En enero no se dictan clases, retomando el 5 de febrero.